
Cuando finalicé mi lectura de la segunda parte del Quijote decidí -a pesar de bordear con lo kitsch y lo cursi- anotar algunos haikus relevantes a las mil y una aventuras del Señor Quijano y el pobre Sancho. Durante 6 semanas había leído sin recato muchisimas paginas por día. Ahora, hasta soñaba con las aventuras del de la triste figura. Fue un verano intensamente dedicado a Cervantes y a la engorrosa tarea de leer y analizar los dos tomos. Al final, como es de esperarse el brochazo de datos e información fue tan rápido y afanado que los pocos estudiantes y la profesora terminamos un poco desorientados y tanteando con cuidado que pasó en que capitulo y quien era finalmente quien; el de la media Luna, el de los Leones, el del Verde Gabán, etc.
Bueno, en cualquier caso creo que me quedo tiempo para incluir a la pareja dispareja en un par de haikus que sobrevivieron el trasteo y el papeleo. Los mas leídos y eruditos, aquellos que gastan las horas detrás de librillos de poesía y teoría, se preguntaran que tiene que ver la forma poética con la invención de Cervantes, o indagaran si existe tal espacio dentro del haikú. Por mi parte cumplo con tratar de ensamblar algunas frases lo mejor que se puede y de no pecar de ninguna de las fallas mas comunes que me aquejan a la hora de formular los simples pero complejos cinco-siete-cinco. El comentario, a priori, sirve como aviso para informarles que van a leer, de donde salieron y como dice el paisa Carrasquilla, que perdonen lo malo que pudieron haber estado.
descansa sancho
a la sombra de un árbol
piensa en ínsulas
_
apaleado
y los tristes molinos
siguen girando
_
Majo y valiente
desafía la planicie
sobre su rocín
Juan Felipe Hernandez
Gainesville 2009

0 comments:
Post a Comment